Hace unos meses compartimos un artículo llamado el Primeros Auxilios Financieros, una poderosa herramienta de información sensible para proteger tus finanzas.

Uno de los componentes de este kit son los seguros: vida, salud y activos (casa, vehículo,…). Los seguros forman parte de los productos financieros menos atractivos y deseados por la humanidad. Sabemos que son necesarios, pero es como que siempre hay “otra cosa” que nos parece más importante o más indispensable en ese momento.

Un seguro de salud es un respaldo económico ante posibles accidentes o enfermedades. Una emergencia puede poner en peligro tu capital y el de tu familia, al contratar un seguro lo que haces es transferir o compartir este riesgo financiero con una aseguradora.

“Yo cuento con mis ahorros…”

Es común pensar que nuestros ahorros podrán respaldarnos en caso de una emergencia de esta naturaleza. La realidad es que los latinoamericanos estamos entre los que menos ahorramos a nivel mundial. De acuerdo a cifras del Banco Mundial el 40% de la población está en una situación vulnerable, que significa que estos ciudadanos no cuentan con los ahorros suficientes, tienen un alto riesgo de caer en la pobreza si enfrentan una adversidad económica, como la pérdida de trabajoel fallecimiento de un familiar o una emergencia médica.

Ante un accidente o la aparición de una enfermedad crónica, tu fondo de emergencia debería cubrir solo el costo del deducible o  el coseguro, y tu póliza de seguro debe cubrir los gastos más significativos. De esta manera evitarás consumir la totalidad del fondo (que no solo existe para atender emergencias médicas, sino para todo tipo de emergencias) descapitalizarte, vender activos y sobreendeudarte innecesariamente.

Por otro lado está la inmediatez en la disponibilidad del dinero para hacer frente a una emergencia. Vender una activo implica un trámite que consume cierta cantidad de tiempo que puede ser que nosotros o que nuestros familiares no tengan.

Entonces, cuál es el mejor momento para contratar una póliza de seguro

El mejor momento es cuando se tiene salud, porque la persona es asegurable. Quizás este sea el momento en que menos piensas en eso, pero una vez que la persona desarrolla la patología es poco lo que se puede hacer.

Un seguro médico es un acto de responsabilidad con tus finanzas personales y la seguridad financiera de tu grupo familiar.


Fuentes: Blog Finero.com. Eleconomista.com.mx. Elpais.com