Todos en alguna oportunidad nos hemos planteado metas financieras. Ese proceso es relativamente fácil, sobretodo porque está cargado de la ilusión y la esperanza que sentimos cuando comenzamos un nuevo proyecto. El reto está en mantener ese impulso, no ceder ante las  primeras tentaciones y crear los hábitos necesarios para alcanzarlas.

Una de la forma más efectiva para mantenernos por el buen camino cuando hablamos de planificación financiera personal es establecer mecanismos de compromiso, para que no confiemos únicamente en nuestra propia fuerza de voluntad (que, para ser sinceros, nunca es muy poderosa que se diga).

Te compartimos algunos de los mecanismos de compromiso más efectivos para mantener tu plan.

    1. Paga los gastos de fijos de primero:  Esta técnica está basada en el reconocimiento de la escasez del dinero. Está demostrado que el patrón de gasto de los individuos varía en la medida que el ingreso se va agotando.  Es decir, vamos a gastar distinto los primeros días de la quincena que al final de ésta, cuando muchos están literalmente “estirando” los últimos centavos. El mecanismo consiste es pagar todo lo que sean gastos fijos una vez que recibes el ingreso (incluido el ahorro, recuerden el “páguese a usted primero”) con la finalidad de hacernos más conscientes del dinero que realmente disponemos para gustos.
    2. El test de las 72 horas. Este test consiste en esperar al menos 72 horas cada vez que queremos comprarnos algo no esencial. Si pasado ese lapso de tiempo aún tienes un ferviente deseo por ese artículo, bueno adelante, cómpralo. Si por el contrario, ya se te pasó el capricho, pues listo, prueba superada .
    3. Busca apoyo. Este mecanismo consiste en compartir tu objetivo financiero con tu pareja o con un amigo cercano, con la finalidad de generar un punto de control adicional. Desistir cuando involucramos a un tercero se hace más complicado , ya sea por pena o por orgullo, generamos  barreras de salida que nos ayudan a mantenernos en el camino.
    4. El costo de oportunidad. Se trata de plantearnos la siguiente pregunta cuando queremos hacer un compra no planificada:  ¿es éste el mejor uso que puedo darle a mi dinero en éste momento?. Esta reflexión no tiene que tomarse como algo trascendental, simplemente nos ayuda a tomar conciencia sobre ese gasto, sobretodo cuando estamos cerca de alcanzar nuestra meta.

 

Existen otros más comunes cómo hacer un registro de gastos detallado, buscar un compañero de metas, establecer un límite de gasto de diario ó simplemente no sacar la tarjetas de crédito los fines de semana. Hay muchas cosas que puedes aplicar, la idea es que encuentres el que te funcione a ti y lo apliques, no le dejes todo el trabajo a la fuerza de voluntad.

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