¿Realmente se puede ahorrar?  Esta es una pregunta que de forma recurrente nos hacen en talleres, charlas y entrevistas. Algunas personas hacen la pregunta con cierta ironía, convencidos de que es imposible. Otros muestran genuina curiosidad, esperando que practiquemos algún tipo de milagro o que les proporcionemos una solución mágica.

La respuesta es que Ahorrar sí es posible, ahora bien, lamentablemente no hay soluciones mágicas (ni somos santos obrando milagros). Se trata de crear el hábito, y no, no importa el entorno, si hay crisis o no, siempre se debe (y se puede) ahorrar.

Ojo, antes de que me caigan encima, el “entorno” sí puede tener un impacto -negativo o positivo-, puede ayudar a que la tarea sea más fácil o quizás más retadora (¿dónde es más fácil hacer dieta?, ¿frente a la pastelería o en tu casa?), pero digamos que el estado mental necesario para diferenciar la satisfacción inmediata de la sensación de logro por haber alcanzado una meta, se puede desarrollar en cualquier fase del ciclo económico de tu país.

¿Cómo se crea este hábito? Aquí es donde toca ponerse creativo, y sobretodo asumir un serio compromiso contigo mismo y tus metas. Te compartimos 4 técnicas de ahorro para escojas la que más te puede funcionar:

1. “No ahorres lo que te queda después de gastar, gasta lo que te queda después de ahorrar” – Warren Buffet.

Creo que esta frase lo dice todo: si esperamos a que nos sobre algo a fin de mes para guardarlo, lo más probable es que nunca nos sobre nada. Siempre existirá algún artículo que “nos merecemos” o sucederá algún imprevisto. El ahorro se realiza al principio, es decir al momento que recibimos nuestros ingresos.

2. Contabiliza tu ahorro como una deuda.

A esta técnica se le conoce como Páguese usted primero, consiste en colocar un renglón dentro del presupuesto con su nombre, y asignarle un “pago” todos los meses, tal cual como se hacen abonos parciales o totales a las tarjetas de crédito y a otras deudas.

3. La regla del 90%:

Imagínate que tus ingresos son solo el 90% de lo realmente recibes, no cuentes para nada con ese 10%. Destínalo a ir creando tu Fondo de Emergencia o para la base de tu fondo de inversiones. Esta es la una de mis técnicas favoritas y la que me ha resultado mejor.

4. Sistema de ahorro automático (Ahorro programado):

Esta es una de esas técnicas especial para olvidadizos y para los que carecen de fuerza de voluntad para hacer solitos el apartado de dinero. Algunas entidades bancarias ofrecen la opción de traspasar de forma automática un porcentaje o un monto fijo de tu cuenta nómina (o la cuenta donde recibes tus ingresos) a una cuenta de ahorro programado. La diferencia de estás con una cuenta de ahorro tradicional es que suelen colocar comisiones adicionales para retirar fondos, y ofrecen tasas de interés un poco más elevadas, con la intención de incentivar el ahorro. Infórmate con la banca local si existen estás opciones y cuáles son más convenientes para ti.

 

¿Cuál de estas opciones te parece más práctica? ¿Qué otras técnicas de ahorro utilizas? Coméntanos por acá.

Te deseo éxito en tu plan y no dudes en contactarnos si quieres que te cuente algunas herramientas que existen en el mercado que te pueden ayudar a que logres tus metas de ahorro.