Recientemente asistimos a un foro sobre capital humano, donde específicamente se tocó el tema de la retención del talento. Un punto muy delicado en la Venezuela actual, donde los profesionales sienten que se le agotan sus alternativas de proyección y crecimiento, y terminan buscando mejores oportunidades en otros lugares.

Uno de los puntos más interesantes fue sobre la compensación, se evaluaron las opciones tradicionales, asociadas a los incentivos monetarios y las no tradicionales, que requieren de mucha más creatividad para conquistar el corazón de los colaboradores, quiénes deben tomar decisiones dentro de una agresiva crisis económica.

¿Que están haciendo hoy para retener talento?

Los bonos extraordinarios, al parecer, son la principal herramienta que los asistentes (directores y gerentes de recursos humanos y dueños de empresa) han utilizado para compensar a sus colaboradores. Sin embargo, este mecanismo tradicional parece no ser suficiente, y los líderes lo ven esto con preocupación, ya que supone un esfuerzo importante que no logra su fin. Por una parte, se trata de una estrategia que no genera compromiso, ya que quien lo recibe lo ve como lo que es, algo ocasional, no hay certeza de continuidad por parte de la empresa. Por otra parte, la mayoría no sabe cómo administrarlo, y así como llega se va. Parece que es necesario una acción complementaria para que el colaborador aproveche al máximo este beneficio.

Nada de lo que he relatado debe sorprendernos. Si no estamos educados financieramente, no importa cuánto ganemos, no seremos capaces de retenerlo ni multiplicarlo. Por esta razón no solo se trata de dar el incentivo, se tiene que enseñar también a entender el valor. Cuando un individuo tiene estos conocimientos, cuando entiende lo que es capaz de alcanzar aprovechando estas compensaciones, lo monetario pierde protagonismo, y se asume la responsabilidad del crecimiento económico desde lo individual.

¿Qué más se puede hacer?

Nuestros talleres de finanzas personales son solo una de las herramientas que pueden utilizarse, y representan un gran regalo para aquellos que no saben por dónde comenzar a aprovechar esas oportunidades. Una fórmula sencilla y muy práctica, donde puedes percibir resultados inmediatos, lleno de contenido que es útil para la vida, y que parece que solo reconocemos cuando nos arropa la crisis. Combinando estas dos herramientas se logra una mezcla perfecta de compensación financiera con compensación emocional.

En este mismo análisis queda pendiente otro aspecto, la certeza del beneficio. Las empresas pueden recurrir a compensaciones de más largo plazo -como los planes de jubilación- que le proporcionen a los colaboradores otra de las dimensiones de satisfacción para completar la tríada -compensación en el corto plazo con los bonos, herramientas de formación con el taller de finanzas para aprovechar al máximo ese beneficio y compensación en el largo plazo para darle certeza de estabilidad futura.

Si deseas más información de estas herramientas, escríbenos a info@espacioconvalor.com , podemos diseñar soluciones en conjunto, que se adapten al tamaño y a las necesidades de tu empresa.