Ya estamos en esa hermosa época del año caracterizada por celebraciones, fiestas y momentos especiales con nuestras familias y amigos.  Sin embargo, una de las características que marca estas fechas es el estrés financiero: hacemos estragos con nuestro bolsillo entre regalos, comidas y compromisos que muchas veces asumimos sin pensarlo bien.  Es como si todo el excelente trabajo que organización financiera que hemos tratado de realizar en el año, se esfuma más rápido que el bono navideño.

No entres en pánico.

Hemos preparado unas útiles recomendaciones para que disfrutes de estas navidades sin tanto estrés financiero:

Haz una lista de tus compras. 

Para que una vez que recibas tu bono navideño, utilidades o aguinaldo no te lo gastes de una. Califica y prioriza entre las cosas que realmente necesitas, se trata del fin del año, no del fin del mundo. Te recomendamos seguir este orden, que ayuda a garantizar y estabilizar tu flujo de ingresos:

  1. Inversión
  2. Deudas
  3. Gustos

Diferencia entre lo necesito, lo quiero y me lo merezco:

Este punto está relacionado con lo anterior y lo retomamos porque es realmente importante, sobretodo en estas fechas. Evita caer en compras emocionales. Yo entiendo que es final de año, que hemos trabajado duro y al tener dinero extra en el bolsillo sentimos que es momento de obtener nuestra recompensa. El problema de esta forma de pensar es que dejamos de atender las cosas realmente importantes y perdemos la oportunidad de aprovechar ese “extra” que podría transformarse en más dinerito. Prioriza, incluye en esa lista que hablamos más arriba algo para ti, pero con conciencia y con tus metas de largo plazo muy presentes.

Tómate el tiempo de escoger los regalos:

No se trata de regalar por regalar, de entrar a una tienda y agarrar la primera cosa que encontramos. Si lo dejas para último momento es probable  que pagues el precio más alto por ese mismo artículo, debido a que todo naturalmente se incrementa cuando se acerca la navidad.  Aprovecha el comercio on-line para comprar precios y tener una referencia del costo, y recuerda que el regalo no tiene por qué ser lo más costoso, se trata de un detalle,  algo representativo para la persona que lo va a recibir, que si lo piensas y lo buscas con el tiempo adecuado probablemente lo conseguirás.

Aprovecha el financiamiento:

Si se trata de cosas que no puedes dejar de comprar, sácale el mejor partido a tus Tarjetas de Crédito: realiza las compras los días inmediatamente después a tu fecha de facturación, no antes, para que extiendas el plazo de financiamiento sin intereses que te ofrece el banco.

Finalmente, y aunque suene trillado recuerda que esta es una fecha para compartir y reconectarte. Aquí aplica más que nunca esa frase de que el activo más importante es el tiempo, así que más allá de obsequios materiales, piensa en regalarle a tus seres queridos  un poco de ese valioso tiempo, en forma de momentos compartidos y de buenas acciones, que serán la mejor recompensa esta navidad.

Felices Fiestas.