“Si piensa que la educación de sus hijos es cara, espere conocer el precio de la ignorancia”

– Robert Kiyosaky-

 

Este artículo es la continuación Planificando la Universidad – tips no financieros, donde le explicamos que acciones se podía tomar para afrontar este importante reto.

Ahora vamos a enfocarnos en acciones y herramientas que pueden ayudar para ahorrar para la universidad de forma organizada y eficiente.

Ahorra un monto mensual:

La recomendación es ir haciendo un aporte mensual, dentro sus posibilidades, que implique un cierto nivel de sacrificio pero que sea sostenible en el tiempo. Es posible que en este momento no está muy claro cuál será este monto ideal, sin embargo, es muy importante que igual comience con los aporte para que aproveche el activo más importante: Tiempo. Mientras más temprano comience mucho mejor, ya que el monto que se tendrá que apartar será más manejable. No es lo mismo comenzar cuando el chico tenga 15 años donde los desembolsos tendrán que ser mucho más grandes para alcanzar esa meta inicial, que comenzar cunado tiene 1 año, o incluso antes de su nacimiento.

Utiliza una herramienta adecuada:

Existe muchas opciones de ahorro en el mercado, sin embargo no todas son ideales para este fin.
Es como tratar de correr un maratón con unos tacones, o ir una boda con unos zapatos deportivos. ¿El tacón es malo?, no, pero no es calzado adecuado para esa actividad. Busca una herramienta específicamente diseñada para ahorrar para la Universidad. Es muy importante que cuente con las siguientes características:

  • Asegúrate que la inversión no tenga riesgos asociados, que el ahorro esté garantizado. No está buscando hacerse millonario, sino contar con el dinero cuando el niño tenga la edad para ir la Universidad.
  • Que la herramienta sea flexible, es decir, que no esté obligado a usar el dinero en una institución específica, o esté condicionada por una beca académica o alguna otra forma de ayuda financiera que impida el uso de los recursos.
  • Considerar que la herramienta incluya un seguro, para el escenario en el que falte prematuramente el pagador, exista una garantía de continuidad del ahorro.
  • Ahorrar en una moneda dura. No solo por la preservación de valor sino por la versatilidad que la misma otorga.

Consulta a un asesor especializado:

Una preocupación común cuando se investigan los costos de las Universidades y las carreras, es no estar en la capacidad de ahorrar el monto total. Sin embargo, existen personas especializadas en brindar asesoría sobre las alternativas financiamiento, becas, ayudas especiales, programas y todas las opciones que existen en una Universidad para ahorrar y aminorar un poco los gastos. Por lo general este tipo de servicios está disponible para estudiantes activos de la Universidad, por lo cual es muy importante que se cuente con ese capital inicial para comenzar y aprovechar estas ayudas para complementar los gastos finales.

 

No se trata que ahorres todo el capital, se trata de que empieces y que cuentes con un dinero que te permita tomar decisiones en ese momento y no que las circunstancias decidan por ti. Que si tu hijo se gana una beca, buenísimo, utilizas el fondo para un postgrado. Que quiere ser emprendedor, mejor, ya tienes el capital para abrir su primer negocio, su primera casa o lo que ustedes decidan.
Si quieres más información sobre estas herramientas, escríbenos o déjanos tus datos acá, y con gusto podemos prepararte una propuesta. Nada pierdes con preguntar.