Determinar cuál será el costo de la Universidad de nuestros hijos es  definitivamente una tarea complicada y retadora. Hay muchas variables alrededor del tema:

¿Qué va a estudiar? ¿En cuál universidad? ¿Cerca o lejos de casa? ¿Y qué pasa si no quiere estudiar?

 

Este tema puede ser abrumador, las emociones se mezclan con la racionalidad: queremos brindarle las mejores oportunidades a nuestros hijos, esas que no tuvimos nosotros, pero a la vez queremos que valoren nuestro esfuerzo, pero que tampoco pasen trabajo y que sean hombres y mujeres de bien….

Si, es complicado.

Ahora no todo se reduce al dinero. No se trata de la Universidad más cara, ni de la carrera más respetada. Evidentemente será necesario un capital para arrancar (y ese tema lo tocaremos en otro artículo), pero existen una serie de acciones que desde ya se pueden realizar que no implican un desembolso de dinero.

 

Infórmate

Existe una gran variedad de opciones para ayudarte a costear parte de los gastos. Las universidades ofrecen programas de becas que van desde cualidades deportivas, que pueden variar de acuerdo al sexo del niño, culturales que abarca programas musicales, artísticos, de idiomas, desempeño académico en distintas áreas, ayudas exclusivas para extranjeros o exclusivas para residentes, entre muchas otras. Aunque parezca increíble la realidad es que algunos de estos programas no logran sus objetivos por falta de aplicantes. Un buen sitio para comenzar es el sitio collegeboard.org donde hay mucha información para evaluar de créditos, becas y consejeros estudiantiles. La idea aquí no es que fuerces una disciplina en tu hijo, pero si a motivarlo  a probar actividades extracurriculares, ayudarán a desarrollar habilidades útiles en el futuro cercano. 

 

Aprovecha el activo más importante: El tiempo

Aquí la recomendación es sencilla, lo que sea que  vayas a ha hacer empieza a hacerlo ya. Si es ahorrar, o buscar ayuda, información, conversar con tu familia, cada dia que pasa pierdes la oportunidad de trabajar en pro de un objetivo, capitalizar interés o motivar a tu hijo a cumplir una meta. Mientras más temprano empieces, más oportunidades serás capaz de reconocer y mejor preparado estarás para cuando llegue ese gran momento.

 

Involucra a tu hijo, conviértelo en parte de la solución.

Una vez que tenga la edad adecuada, habla de este tema con tu hijo. Déjale saber que es que se trata de una meta que alcanzarán juntos. El puede ayudarte a buscar información, a prepararse a través del desarrollo de una disciplina y a escoger el lugar a dónde le gustaría ir. Los jóvenes son cada vez más globales, perciben el mundo con menos barreras, así que esa visión los beneficiará y permitirá tomar decisiones en la dirección correcta.
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